La historia de Claudia está llena de tragedias y experiencias traumáticas, pero lo más importante de su vida es la fuerza con que ella ha superado estas experiencias negativas y la felicidad que ella siente hoy día.   En cuanto a la trayectoria de su historia, “Y eso [mi historia] lo puedes poner donde quieras, porque es verdad, y es mi historia”.

Cuando Claudia nació, me dijo, su madre no la quería porque decía que era muy fea. Su padre trabajaba en el aeropuerto de Guatemala cargando maletas para los turistas. Trabajando en el aeropuerto significaba que el padre de Claudia recibía buenas propinas de americanos y otros turistas viajando a Guatemala. De lo que yo entendí, los primeros ocho años de la vida de Claudia fueron años felices pasados con la familia. Desafortunadamente para Claudia, su padre se murió cuando ella tenía solo ocho años. Ella no explico cómo se murió, pero si dijo que eso fue cuando todo empezó a empeorar.

La mama de Claudia se casó otra vez con un señor que Claudia solo describió como “malo”. El maltrataba y abusaba de Claudia y a hasta a su propia esposa, pero Claudia se quedó con el hombre “malo” porque él tenía un trabajo que pagaba bien y daba la mayoría del dinero de la familia. Ella también describió su madre como “mala”. Una de las cosas malas que hizo la madre de Claudia fue la decisión de quedarse con su segundo esposo que las maltrataba y las abusaba. Cuando Claudia tenía 12 años, Claudia empezó limpiando cazas y cuidando niños para ayudar a su madre con dinero.

Cuando solo tenía 16 años Claudia, conoció a un señor que viajaba entre Guatemala y los Estados Unidos. El la embarazo y volvió a los EEUU. Después de un tiempo, conoció al padre de su segundo niño. Ella dice que no sabía casi nada de él, solo su edad y su nombre. Esta relación fue una experiencia mejor para Claudia hasta que ella encontró que el tenia esposa e hijos. Cuando tenía 22 años, el padre de su primer hijo volvió a Guatemala con la intención de traerla a los EEUU. Los próximos 23 años fueron llenos de abuso doméstico hasta que se murió en el año 2007. Claudia dice que el único tiempo que su esposo no abuso de ella fue cuando estaba embarazada con su hija, pero una vez cuando estaba embarazada con su primera hija, su esposo le dio una patada en la espalda durísimo intentando a tirarla por las escaleras. Ella nos mostró como pasaron las cosas y nos mostró que si no se hubiera agarrado de la barandilla de las escaleras, se hubiera caído de frente. Hace siete años, el esposo de Claudia se murió de cáncer terminando más de dos décadas de violencia doméstica. En respuesta a la muerte de su esposo, Claudia dijo “Cuando se murió, fue mejor. Ya no estaba el que nos pegaba.” 

El hermano de Claudia desapareció en un viernes, el 8 de Octubre, 2010. El lunes, 11 de Octubre, Claudia fue a la corte pensando que su hermano fue arrestado. Espero todo el día esperando que el policía le diga quienes arrestaron ese fin de semana, al fin del día el policía le dijo que no había nadie más que habían arrestado ese fin de semana. Claudia se fue de la corte muy preocupada y alguien le dijo que tenía que reportar su desaparecía lo más pronto posible. Ella le llamo la atención a una patrulla de policía y lleno el reporte de policía para la desaparecía de su hermano. El próximo día la llamaron diciéndole que había alguien desconocido en el Hospital Duke. Le preguntaron si el tenia algunas marcas especiales y si el hermano de ella tenía un tatuaje en su brazo de un nombre familiar. Así es que confirmaron que era el hermano de ella. El paso tres días en una coma. Claudia se deprimo hasta a un tiempo pensar que se quería suicidar. Ella quería suicidarse con una sobredosis de su prescripción de antidepresivos. La parte más intensa de esta historia es que Claudia también iba a matar a su hija joven antes de suicidarse porque no quería dejar a una hija sin madre y sin padre. Ella se acuerda una noche vigilando sobre su hija mientras dormía, queriendo matarla esa noche. Esa misma noche, Claudia fue a un servicio de la iglesia para hablar con Dios sobre sus planes de suicido. En este servicio de iglesia, algo toco el corazón de Claudia y ella cancelo sus planes de suicido. “Yo me tire al piso, y me puse a llorar, y decíaNo lo acepto el [mi hermano] me dijo que nunca me iba a dejar’ Y cuando me levante, me levante con una fuerza”.

El amor que Claudia tiene para sus hijos es increíble. “Ellos son la razón de mi vivir. Son mis tres amores”. El amor para sus hijos fue probado en 2013 cuando la policía lo detuvo porque se metió en una pelea entre sus amigos y extranjeros de la calle. Cuando lo detuvieron, encontraron que no tenía documentos y lo deportaron después de más de un año en la custodia de la policía. Esto paso solo meses antes de esta entrevista. La nuera de Claudia –Ana- está casada con el hijo de Claudia que deportaron y tienen dos hijas. Cuando lo deportaron, Ana se mudó en el mismo apartamento de Claudia para que puedan cuidar a las tres hijas.

En cuanto al trabajo de limpiar casas, Claudia está muy feliz. Ella ama a sus patrones y siempre dice buenas cosas de cómo le han ayudado a ella y a su familia. Pero, hubo un tiempo cuando Claudia y su esposo estuvieron en California. Había un sitio donde les podías dar $100 y te encontraban un trabajo en algún sitio de los EEUU. Le encontraron un trabajo en Carolina del Norte como una nanny que vivía en casa. El problema fue que cuando llego a la casa, no la trataron como ella esperaba. Trabajo unas semanas sin recibir pago. Siguió trabajando, pensando que le iban a pagar al fin del mes pero pasaron dos meses y nunca le pagaron. No la dejaban salir de la casa y ni la dejaban comunicarse con su familia por teléfono. Ella fue captiva más de dos meses hasta que decidió hacer algo. Espero hasta que el dueño de la casa este en la ducha y llamo a su esposo para decirle todo lo que le estaba pasando. Su esposo todavía estaba en California entonces llamo a la policía. La policía de Carolina del Norte tuvo que encontrar a Claudia y sacarla de esa casa con fuerza.

Lo que me sorprendió de la historia de Claudia fue que ella repetía “Es fea mi vida” y “que feo todo lo que me ha pasado. No me gusta hablar de esos tiempos”. Lo que me inspira es comparando como habla Claudia de los tiempos malos con como habla Claudia de su vida ahora. “Estoy feliz, gracias a Dios” es la frase mas común que escuchas de Claudia. Siempre sonriendo mientras se cubre la boca.

— Santiago Bejarano