Nos conocimos a Ana el momento que nos entramos en el apartamento de Claudia por la primera vez. Ella nos dio bendiciones en la puerta, una mujer joven y siempre con una sonrisa. Como la nuera y confidente de Claudia, Ana se sentó en la sala cuando nosotros entrevistamos a Claudia. Ella es una sistema de apoyo para su suegra. Durante la entrevista, nos descubrimos que Ana también es una limpiadora de casa y que ella quiso ser parte del proyecto. Durante los próximos reuniones, Ana, antes quieta en el fondo, empezó a narrar la historia de su vida y como su vida entrelaza con la vida de Claudia.

Ana nació en Chapel Hill, un hecho que separa la experiencia suya de los Estados Unidos con las experiencias de las otras limpiadoras de casa en el proyecto. Nacido a una familia salvadoreña, su cumpleaños ocurrió un año y un día después del nacimiento de su hermana mayor. Su hermana siempre mantenía rencor de Ana, siempre diciendo a Ana que ella fue un error porque su mamá está usando el control de la natalidad cuando se hizo embarazado con ella. Este crueldad persistía por años. Ana siempre sentía que su padre se amaba a su hermana más que ella, potencialmente porque su padre y su hermana pasaban más tiempo juntos. Ana estaba en daycare cuando su madre trabajaba en el Sheraton.

Cuando Ana tenía aproximadamente cuatro años, la familia se trasladaba a la área de Southpoint Mall, antes de la construcción de Southpoint. Ellos inicialmente alquilemos un cuarto en una casa. El hombre que posee la casa se abusaba a Ana continuamente. Sus padres necesitaban trabajar durante el día y no podían quedar con ella, y por eso Ana era en una posición vulnerable cada día. Este historia de abuso no es raro en la vida de Ana, ni de su suegra.

Cerca del tiempo que Ana empezó a atender la escuela, un año debajo de su hermana, las tres otras hermanas de Ana inmigraron a carolina de norte desde salvador. Ana reconoció este tiempo con memorias felices. Ana pasaba mucha de su tiempo con sus hermanas, aunque ellas están muchos mayores. Ana caminaban con ellas, y hablaban de todo.

Cuando Ana empezó el high school, ella por la primera vez tenía amigas diferentes de su hermana mayor. A pesar de ello, esta separación no funciona en el favor de Ana. Su hermano usaba la separación para decir cosas malas y chismear sobre Ana, y por eso estas chicas se trataban Ana en una manera horrible. Cuando Ana hablaba de high school, siempre dice que ella no podía hacer las cosas que querría. En vez de jugar deportes o hacer otros actividades después de clases, Ana era obligada a trabajar en el restaurante de su familia. Sus padres han fundido un restaurante cerca de Southpoint, y ella siempre era la hija obediente que trabajaba por ellos.

Su hermana se graduó de high school en 2007 y fue aceptada a Peace College en Raleigh donde empezó a atender clases. Este futuro de educación también era el sueño de Ana.  Cuando Ana graduó el próximo año de la edad de 17 años, ella fue aceptada a la misma universidad. A pesar de la felicidad que sus padres se sienten sobre la educación de su hermana, cuando ella dijo las buenas noticias a sus padres, ellos se prohibían a Ana a atender clases. Ellos obligaban a ella a quedarse en casa y trabajar en el restaurante, porque necesitábamos el ayudo. Ana se sentía que este no era justo, porque sus padres daban dinero a su hermana para los clases en Peace College y también para un coche. Mientras tanto, ellos no daban dinero a Ana ni para los libros necesarios para tomar clases en el colegio. Ana empezaba a trabajar en otras lugares y también continuaba trabajar por sus padres en el restaurante. Cuando ha ganado bastante dinero para se podía permitir los clases, Ana tomaba clases para obtener su certificación de asistente de enfermería (CNA) en Durham Technical community collage. Ahora, la certificación es expirada, y cuesta mucho tiempo y dinero para renovarla.

También, cerca de este tiempo, Ana empezaba a salir con sus amigas. Ella tenía una amigo con quien ella frecuentemente salir con y bailar con. Algunas semanas, ellas salimos desde el jueves al domingo. Su familia no se aceptaba este estilo de vida, ni de su amistad con este mujer. Pero cada semana, ella atendaba a la iglesia y inmediatamente después salía a bailar con su amiga. Ella nos dio una cuenta en que su amiga fue atrapada en una casa peleando con su pareja. Ana, atascada en el exterior de la casa, necesitó romper el vidrio de las ventanas para entrar la casa y ofrecía ayuda a su amiga.

Este estilo de vida no daba felicidad a Ana. Un día, cuando ella estuvo en la iglesia, ella empezó a alegar con Dios. Ella se pidió para un esposo. Ella dijo que si ella tenía alguien buena en su vida, no continuará a salir. Ella se prometió que si ella podía crear una vida con alguien, se dedicaba su vida y la vida de su familia a Dios. Tres meses después, en octubre de 2010, ella se conoció al hijo de Claudia. Cuando Ana hablaba de él, ella decía que hay algo diferente en él, algo que se separó de los otros. Él era real, una persona auténtica que ella tenía admiración para. Ellos empezábamos a hacer todo juntos. Este tiempo también coincidía con el ataque brutal de la vida del hermano de Claudia. Ana estaba presente por este experiencia terrible. Durante este tiempo, Ana podía ver la amabilidad de este gente.

Dos meses después, Ana fue embarazada con su primera hija, Teresa. Un poquito después, el hijo de Claudia fue deportada por la primera vez. Claudia le daba mucha ayuda a Ana durante su embarazo y también después cuando Ana no podía trabajar. Cuando Ana estaba lista para reincorporarse en la población activa, Claudia le da ayuda a ella otra vez para encontrar trabajo. La tema de ayuda es muy fuerte para Ana y Claudia; ha dado mucho fuerzo a su relación. Cuando el hijo de Claudia podía regresar, Ana se quedó embarazado con su hija segunda, Yasmin, quién todo la gente dice se parece a su padre. Un día, el hijo de Claudia fue con sus amigos, y ellos encontraron un problema. Sus amigos empezaron a pelear, y la policía vinieron. Él fue un preso, y después fue deportado otra vez. Cuando nos pidamos si él tiene planes para regresar, Ana dice que es una posibilidad pero ellos necesitan esperar y ver lo que va a pasar.

Para Ana, las cosas más importantes en la vida están ser unificada en la casa y también dedicarse su persona a Dios. Ana ejemplifica estos dos. Cada vez que nos vemos a Ana, estaba con su hijas y con la familia de Claudia. Sus hijas se escalan sobre Ana y jugar con su teléfono con sus otros jugetes, y Ana siempre está feliz para estar cerca de ellas. También, una vez a semana, ella no duerme y orar por todo el noche, haciendo una vigilia. Ella lo hace “para estar bien.” Ella dice que estas horas por la mañana cuando sus hijas están durmiendo, la madrugada, están tranquilo. También, ella cita la Biblia, una actividad que ella hace con frecuencia, que dice que durante este tiempo Dios es más poderoso.

Una de nuestro entrevistas fue el día después de Halloween. La iglesia de Ana y Claudia ha tenido una vigilia especial porque muchas cosas malas ocurren en el noche de Halloween. En vez de colocar dulces con sus hijas, ella oraba por todo el noche con su comunidad en la iglesia. La iglesia tenía bailes y canciones especiales, un en particular que ella tiene en video de un grupo de niñas triunfan sobre el mal. Antes de su dedicación total a Dios y la iglesia, Ana no he pensado que Halloween, como otras cosas de la vida, fue mal. Pero ahora ella puede ver que es una celebración del diablo. Ella tiene este reacción para muchas cosas en su vida, que antes no pensaba mucho sobre algo y después puede ver la moralidad de ellos. Ella dice que la razón por este cambio es su estudio de la Biblia y su conexión a Dios. Ahora, ella vio el mundo con ojos diferentes. También, ella dice que el Espíritu es una guía en sus oraciones y muestra cosas a ella en sus sueños. Para demostrar este, ella leyó Corintias 2:10 a nosotros, “Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.”

Es necesario entender el fe de Ana para entender su vida, porque es central en todos sus días. Cuando no está en la iglesia ni haciendo una vigilia, ella y Claudia generalmente se despiertan a las tres o cuatro de la mañana para orar y leer la Biblia en el apartamento que comparten. Algunas veces, ellas oran juntos en la sala, donde las hijas frecuentemente mirar Dora en la televisión, un acto que solidifica su apreciación mutual para la otra y también las metas que comparten para sus vidas y la vida de su familia. Otras veces ellas orar en sus propios cuartos. Mientras Claudia se enfoca más en la oración, Ana cree que Dios tiene otras planes para ella. Estos planes están conectada con la Biblia, que ella lee y memoriza con frecuencia. Ella estudia la Biblia, evidencia de este está en las carpetas masivas que ella tiene. Aquí ella imprimir partes de la Biblia y estudiar lo que Dios está diciendo, y muchas veces las paginas tienen los dibujos de sus hijas preciosas. Para ella, la Biblia también está el lugar donde personas comparten los testimonios de su vida y lo que Dios ha hecho para ellos. Su convicción en el poder de la Biblia está presente en todos los conversaciones que hemos tenido.

Ana pasa todo su tiempo libre con su familia o en la iglesia, pero su trabajo no es un parte pequeño de su día. Por las mañanas, después de orar y leer la Biblia por unas horas, ella ir a su babysitter y se despide a sus hijas antes de ir a trabajo, limpiar casas. Ella tiene tres o cuatro casas que limpia, pero no habla mucho de esto, pero tomaba normalmente 5-9 horas de su día durante la semana. Normalmente, recoge sus hijas a las tres o cuatro por la tarde antes de ir a su apartamento o a la iglesia. Ana está en la iglesia usualmente cuatro o más días en la semana. Ella ofrece ayuda a la iglesia con la computadora para crear cosas como logos y flyers para los eventos que tiene. Cuando mirar en el futuro, Ana quiere continuar sus estudios con la Biblia, y también quiere continuar sus estudios en el colegio. Pero como una madre de dos hijas pequeñas sin el apoyo de su esposo, un trabajo no fácil, y el tiempo que dedica a la iglesia, nunca parece a tener bastante tiempo.

— Christine Costello